Para llegar a mi auténtico “para qué” he utilizado varias fórmulas y metodologías partiendo de la actividad principal que hago en mi día a día, que es facilitar la transformación cultural de las organizaciones. Cuando a ese rol le pregunto para qué, cual cebolla que voy desbrozando por capas, me surgen varias respuestas más: para generar bienestar y mejores resultados en las organizaciones; para hacer más humanas y sostenibles las organizaciones. Dichas respuestas se sintetizan en la declaración final y más profunda de mi propósito.