Me llamo Alba López-Leitón Veiga (de ahí que siempre abrevie mi nombre 😉 ) y soy nativa de un pequeño y maravilloso pueblo pesquero de la costa gallega. En el año 2014, una vez finalizados mis estudios en Madrid y tras una ardua búsqueda de trabajo por la capital, decidí lanzarme a la piscina y emprender mi propio proyecto en una ciudad más pequeña y más próxima a mi “casa”, pero desde un lugar en el que también hubiera lugar.